SOLICITUDES DE NACIONALIDAD ESPAÑOLA POR PARTE DE NO JUDIOS DE ORIGEN SEFARDI

 

Actualizado 26/11/2016

En este despacho defendemos la igualdad de todos ante la ley. Somos sensibles a la problemática legal que representa la definición de quien es “sefardí”. Y como respeto y en atención a las numerosas consultas que hemos recibido sobre ello, hemos decidido hacer un tratamiento especial a aquellos solicitantes que, o bien no son judios, o bien no pueden demostrar serlo (Anusim), o bien tienen dudas halájicas acerca de su judeidad. 

Si usted está incluido en algunos de estos supuestos, debe saber que el artículo 14 de la Constitución Española de 1978, dice:

Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Por tanto, es imposible denegar una solicitud por el sólo hecho de no ser judío. Algo similar ocurre con la ley Portuguesa 30A/2015. 

 

¿Quién es sefardí?.

 

La Exposición de motivos de la ley de España, y casi identicamente en Portugal, dice:

 “Se denomina sefardíes a los judios que vivieron en la Peninsula Iberica (España y Portugal) y en particular a sus descendientes, aquellos que tras el edicto de 1492…”.

Por su parte, la enciclopedia virtual Wikipedia, dice:

Los sefardíes o sefarditas y también sefaraditas (del hebreo ספרדים), «españoles», son los descendientes de los judíos hispano-portugueses que vivieron en la península ibérica (España Portugal) hasta 1492 (fecha paralelamente a los inicios de la Edad Moderna y a la exploración, conquista y colonización española de América), y que están ligados al origen étnico hispano y a la cultura hispánica.

Hemos resaltado en ambas definiciones la palabra “descendientes”, para que usted pueda observar que sefardí es la persona que puede demostrar que desciende de esos judíos expulsados de España y Portugal en 1492. Ciertamente, quien es judío y está vinculado a una Comunidad judía tiene más fácil la acreditación de su condición de sefardí según la ley, pues podrá aportar los Certificados emitidos por su Comunidad Judía y por el Rabinato de la misma.

No obstante, los Certificados emitidos por comunidades judías reformistas reconocidas legalmente en su país son válidos a efectos de la ley española. La Comunidad israelita de Oporto exige que sea judio el padre o la madre del solicitante. Lisboa es mas flexible, y basta acreditar el origen sefardita, sin importar la conexion actual con el judaismo. 

Para aquellos que no pueden aportar esos certificados, la puerta no está cerrada.

Podemos distinguir aquí dos grupos de solicitantes:

a)      Quienes pueden acreditar ascendencia judía sefardí por parte de padre (si es de madre es automáticamente judío) o de algún abuelo materno o paterno.

Esta acreditación deberá hacerse por medio de libros de familia, testamentos y partidas de nacimiento. Por ejemplo, un señor que su papa es un judío sefardí de Marruecos y su mama es una no judía de Argentina. O bien sus padres son no judios pero el abuelo paterno de la madre era un judío sefardí de Siria. Es conveniente y casi obligatorio aportar un certificado de sefardismo de la Comunidad judia donde reside, o bien de la FCJE;  y otro sobre el origen del apellido. 

b)      Quienes no pueden acreditar ninguna ascendencia judía sefardí.

En este caso, le resultara muy dificil acreditar su condicion de sefardi, y tiene poquisimas posibilidades de acceder a la nacionalidad española.

Nota: Hay que resaltar que la ascendencia judía debe ser de origen sefardí. Queremos decir que si tiene un abuelo ashquenazi (polaco), a los efectos de esta ley, no le valdrá. 

 

Tanto en un caso como en otro, el solicitante deberá aportar pruebas que puedan convencer al Notario español de su origen sefardí. Por ejemplo,  estudios serios y profesionales sobre el origen de su apellido, estudios sobre sefardismo que haya realizado, vínculos familiares con sefardíes y sus costumbres, acreditar conocimientos de ladino, conocimientos de la religion judia, colaboraciones profesionales o economicas con instituciones que promocionan la cultura y tradiciones sefarditas, etc.   y cualquier otra prueba fehaciente sobre su origen.

No hay una lista cerrada, sino que todas estas pruebas e indicios, en su conjunto, deben llevar al Notario a hacerse un juicio fiel sobre el origen sefardí del solicitante.

NOTA: Ser de origen español no es similar a tener origen sefardita. 

En nuestro despacho podremos asesorarle, en base a nuestra experiencia, sobre la validez de los documentos que pueda presentar y orientarle en cuanto a las posibilidades de que estos sean aceptados como prueba por el Notario español.